Siempre que las personas tienen problemas agudizan el ingenio.
Lo cierto es que cuando alguien queda en paro, lo primero que siente es un vacío enorme y vértigo, como si estuviese al borde de un precipicio. ¿Y ahora qué?.
Despues empieza a buscar trabajo, al principio incluso uno piensa en elegir el trabajo, y rechaza algunos de los que le ofrecen, pero conforme pasan los meses, empiezan a entrar dudas, parece que no se sirva para nada y se termina por aceptar cualquier cosa.
Encontrarse en esta situación debe causar una sensación de vorágine interior que, creo, que no debe dejar ni pensar.
Y cuando ya las cosas están fatal, se empieza a pensar en hacer algo para remediarlo. Montar tu propio negocio, una sociedad con amigos, hacerte autónomo, aún cuando solo sea un parche momentáneo, etc.
Y es en ese momento, cuando se empieza a pensar, en qué negocio, qué puedes ofrecer al mercado que te haga diferente y atrayente, para triunfar y salir del apuro. Aqui empieza la innovación.
Imagino que el viaje es siempre más excitante que el destino, y me alegro enormemente cuando alguno de estos proyectos llegan a buen puerto e incluso superan las expectativas que se habían calculado en un principio.
Pero ahora pienso en todos los demás, los que justo sobreviven, o los que no han tenido suerte y empiezan ya no confiar en sí mismos. Pienso en los momentos horribles por lo están pasando, sobre todo si tienen familia y gastos comprometidos. Y me gustaría poder hacer algo para ayudar.
No están las cosas bien, pero algo tenemos que hacer, porque si seguimos todos esperando a que nos solucionen las cosas, esto se nos hunde.
Así, que ánimo, vamos a por ello, volvamos a intentarlo una y otra vez, que todavía quedan muchas oportunidades inexploradas.


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